Don Julio, recalco lo bonito de esta actividad, donde se reconoce el trabajo de los crianceros, el cariño y cuidado, a los animales. Agradecemos la invitación a esta activadad organizada por la Ilustre Municipalidad de Illapel. En la reflexión Monseñor Julio, "destaco la importancia de que, en este tiempo en la cordillera, la importancia de contemplar y conectarse con este Dios grande y gozar de la grandeza de la creación".
Posteriormente los piños de cabritas y crianceros bajaron hasta las calles centrales de la ciudad, siendo saludados a su paso por niños y adultos, hasta su llegada al parque Ambrosio O'Higgins.